Las acciones de Netflix caen 30% en dos meses, razones detrás
Las acciones de Netflix están viviendo uno de sus períodos más complicados en años. Hasta ahora en 2026, la plataforma de streaming ha retrocedido un 16%, lo que contrasta con el crecimiento cercano al 10% del S&P 500 en el mismo tiempo. Esta caída ha llevado a los inversionistas a cuestionar si Netflix realmente puede seguir manteniendo el crecimiento que justificó durante tanto tiempo su alta valorización.
Recientemente, la acción se cerró con una caída de casi 4% y, en los últimos dos meses, ha perdido alrededor de 27%. Es notable que, en lo que va del año, la tendencia bajista es bastante marcada, lo que hace que los analistas se pregunten qué está pasando realmente en la empresa. La situación técnica tampoco es alentadora, ya que las acciones de Netflix están cotizando por debajo de sus medias móviles de 50, 100 y 200 días, lo que se interpreta como una señal negativa.
Qué hay detrás de las ventas de Netflix
La presión vendedora que está afectando a Netflix se debe a varios factores. Uno de los más destacados es la decepción generada tras la última presentación de resultados. Aunque los ingresos crecieron un 16% interanual en el primer trimestre y las ganancias superaron las del año anterior, el mercado esperaba una proyección más optimista para el resto del año. Sin embargo, la compañía mantuvo sus previsiones de ingresos para 2026 sin cambios, estimando entre u$s50.700 millones y u$s51.700 millones.
A esto se suma la reducción en las perspectivas de crecimiento. Netflix anticipó una desaceleración en sus ingresos para los próximos trimestres, lo que alimenta la percepción de que el negocio ha alcanzado un cierto grado de madurez. Mientras los ingresos crecieron un 16,2% en el primer trimestre, las proyecciones para el segundo indican un crecimiento más moderado.
Además, Netflix ha experimentado algunos reveses importantes en su estrategia. Recientemente, la empresa se perdió la oportunidad de adquirir activos de Warner Bros. Discovery y fue superada en la carrera por Roku, una plataforma clave que podría haber fortalecido su negocio publicitario y de distribución. Estas situaciones han aumentado las dudas sobre la capacidad de la compañía para acelerar su crecimiento a través de adquisiciones.
Más allá de los números
Otro aspecto que ha generado incertidumbre es la salida de Reed Hastings de la presidencia del directorio. Hastings, cofundador de Netflix, ha sido una figura clave y su alejamiento marca el cierre de una era para la compañía.
La competencia en el mercado del streaming no hace más que aumentar. Gigantes como Amazon, YouTube y Apple continúan invirtiendo fuertemente en contenido y tecnología publicitaria. Algunos analistas sugieren que esta presión creciente podría dificultar que Netflix mantenga a la vez el crecimiento de usuarios y la expansión de márgenes que el mercado espera.
A pesar de estos desafíos, no todos son pesimistas. Goldman Sachs ha resaltado que Netflix aún mantiene sólidos fundamentos a largo plazo, con crecimiento en ingresos y márgenes en expansión, además de una autorización de recompra de acciones por u$s25.000 millones. Sin embargo, el foco en el corto plazo seguirá estando en cómo evoluciona el crecimiento, la efectividad de la publicidad y la capacidad de Netflix para encontrar nuevos motores que impulsen su negocio.